
Donde antes pasábamos horas y horas charlando, planeando o contándonos historias ahora sólo hay un montón de escombros que presumiblemente se convertirán en apartamentos de lujo que la mayoría de nosotros no podrá comprar.
Nuestro Perro Azul al que tantos viernes hemos visitado ya no está.
¿Dónde vamos a ir ahora después del chapapote del Pepe?